Por Redacción
Ciudad de Mexico, 24 de febrero de 2026.- El actor mexicano Rafael Amaya personificará a Joaquín Guzmán Loera, alias ‘El Chapo’, en una serie biográfica que contará con Emma Coronel —esposa del líder del Cártel de Sinaloa— dentro del equipo de producción. El anuncio, difundido este fin de semana, sitúa al proyecto en fase de desarrollo con guion en proceso, bajo el respaldo de Amaya Productions y la compañía estadounidense Zero Gravity Management, con miras a audiencias bilingües.
En declaraciones recogidas por medios especializados, Amaya destacó la colaboración con Coronel: “Un honor trabajar con Emma Coronel y Maritza en este increíble proyecto. Seguimos construyendo a través de la pasión, la disciplina y el arte”, expresó el intérprete, sin precisar detalles sobre el arco temporal que abarcará la narrativa ni la plataforma que distribuirá el material.
La selección del protagonista cobra relevancia dado que Amaya acumula una década de experiencia interpretando al narcotraficante Aurelio Casillas en “El Señor de los Cielos”, producción que lo posicionó como referente del género en la televisión hispana y que ahora le permitirá migrar a la representación de una figura histórica real del crimen organizado mexicano.
Según información confirmada por el portal Deadline, la coproducción busca posicionar el contenido ante mercados hispanos y anglosajones simultáneamente, aunque aún no se definen el número de episodios que conformarán la entrega ni la fecha tentativa de rodaje.
Los productores enfatizaron que Guzmán Loera, quien cumple condena de cadena perpetua en una prisión federal estadounidense de máxima seguridad tras su extradición en 2017, no participará creativa ni económicamente en el proyecto, distanciamiento que busca blindar la producción ante posibles litigios por enriquecimiento ilícito.
El anuncio llega en un momento de intenso debate público sobre la ética de las narrativas que humanizan a capos mexicanos, mientras la industria del entretenimiento internacional mantiene alta demanda de contenidos sobre el fenómeno del narcotráfico, lo que obliga a las nuevas propuestas a transitar entre el entretenimiento y la responsabilidad social ante audiencias cada vez más escépticas sobre la glorificación del delito.