Por Redacción
Zócalo De La Ciudad De México, 15 de marzo de 2026.- Más de diez mil personas se congregaron en el Zócalo capitalino para participar en una clase masiva de fútbol, un evento organizado por el gobierno de la Ciudad de México con el objetivo de establecer un nuevo récord Guinness y dar el pistoletazo de salida simbólico a la cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026. La actividad, que tuvo una duración de 35 minutos, contó con la presencia de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, así como de representantes de las 16 alcaldías, del sector turístico y deportivo, y de aficionados.
La clase se desarrolló como un preámbulo oficial de las celebraciones por el próximo campeonato mundial de fútbol, que se disputará en tres países de Norteamérica. Las autoridades capitalinas buscaron con esta acción promover la práctica deportiva y generar un ambiente festivo en torno al evento deportivo más importante del planeta.
Durante el acto inaugural, Clara Brugada dirigió un discurso a los miles de asistentes, en el que destacó la relevancia del momento. “Este es el inicio simbólico de lo que será una gran fiesta para México y para el mundo en 2026”, señaló la mandataria local, conectando la actividad con la próxima justa mundialista.
El evento reunió a participantes de distintos puntos de la ciudad, incluyendo a exfutbolistas, aunque la investigación no detalla sus nombres específicos. La cifra reportada de más de 10,000 asistentes es preliminar; se espera que los representantes oficiales de Guinness World Records certifiquen posteriormente el número exacto de participantes y confirmen si efectivamente se superó el récord anterior, cuyo dato no fue proporcionado en las fuentes disponibles.
La organización del macroevento requirió una logística considerable, movilizando a personal de seguridad, servicios médicos y coordinadores para guiar las rutinas de ejercicio futbolístico entre la multitud. El Zócalo, plaza principal de la capital mexicana, fue el escenario elegido por su capacidad y simbolismo como corazón de la ciudad.
Con esta actividad, el gobierno de la Ciudad de México busca posicionarse como un anfitrión activo y entusiasta de la Copa del Mundo, anticipando la llegada de turistas y la atención mediática global. El éxito en la certificación del récord Guinness serviría como un logro promocional en la campaña de expectativa hacia el torneo.
El cierre de la clase masiva dio paso a un ambiente de celebración entre los participantes. Las autoridades esperan que este sea el primero de muchos eventos públicos que preparen a la ciudadanía para vivir el Mundial 2026, un proyecto en el que México colabora junto con Estados Unidos y Canadá.