marzo 17, 2026
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Por Redacción

Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- El presidente colombiano, Gustavo Petro, denunció este lunes que una bomba fue lanzada desde un avión ecuatoriano sobre territorio de su país, acusación que fue rechazada de inmediato por su homólogo Daniel Noboa, quien aseguró que las operaciones militares de Quito se limitan a su propio territorio. El incidente, ocurrido en la frontera común, profundiza la grave crisis diplomática y comercial que enfrenta a ambas naciones sudamericanas desde enero.

Petro hizo la denuncia pública a través de sus redes sociales, afirmando: “Ha aparecido una bomba tirada desde un avión. Están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados”. El mandatario colombiano aseguró contar con una grabación que respalda su versión y anunció una investigación formal sobre el hecho, del cual no se precisó la hora exacta ni la ubicación detallada del hallazgo.

La respuesta de Ecuador fue contundente y rápida. El presidente Daniel Noboa replicó en la misma plataforma: “Presidente Petro, sus declaraciones son falsas; estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo”. Noboa reafirmó que las acciones militares de su gobierno, enmarcadas en la ofensiva antinarcótica ‘Escudo de las Américas’, se desarrollan dentro de las fronteras ecuatorianas y con apoyo de Estados Unidos.

La tensión militar se enmarca en un escenario de creciente conflicto económico. Desde enero de 2026, ambos países mantienen una guerra comercial con la imposición recíproca de aranceles. Ecuador aplicó una tasa de seguridad que oscila entre el 30% y el 50% a importaciones colombianas, a lo que Colombia respondió con gravámenes a 73 productos ecuatorianos, afectando sectores clave como la metalmecánica y los plásticos.

En medio de la escalada, Petro hizo un llamado directo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que intervenga y aclare el alcance de la cooperación militar estadounidense con Ecuador dentro de la operación ‘Escudo de las Américas’. Hasta el momento no se ha conocido una respuesta oficial de la Casa Blanca a esta solicitud.

Analistas regionales consideran que la denuncia del bombardeo, independientemente de su veracidad, refleja el punto más álgido en las relaciones bilaterales en años y podría tener repercusiones en foros multilaterales como la Comunidad Andina y la Organización de Estados Americanos. La situación pone a prueba los mecanismos de diálogo y verificación fronteriza en una región donde la lucha contra el narcotráfico suele generar fricciones entre operaciones militares y la soberanía nacional.

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