Nueva York, 27 de marzo de 2026.- La exembajadora Julissa Reynoso estrenó en esta ciudad la obra de teatro ‘Public Charge’, una producción dramática que narra su participación clave en el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. La puesta en escena, dirigida por Doug Hughes y protagonizada por la actriz Zabryna Guevara en el papel de Reynoso, busca llevar al público los detalles de las negociaciones que pusieron fin a casi cinco décadas de contacto oficial nulo entre ambas naciones.
El texto fue coescrito por Reynoso y Michael J. Chepiga, basándose en las experiencias reales de la diplomática durante la administración de Barack Obama, periodo en el que sirvió como asesora de Hillary Clinton. La trama se centra en los esfuerzos políticos y humanos que permitieron superar un bloqueo de 49 años, un contexto histórico que incluyó el encarcelamiento durante cinco años del contratista Alan Gross, cuyo caso fue uno de los detonantes para el acercamiento bilateral.
La producción tiene una duración de 110 minutos y cuenta también con la participación de Barbara Walsh en el elenco. A través de la caracterización de Guevara, la obra explora las tensiones y los bastidores de la política exterior estadounidense en el Caribe, destacando el papel de los actores individuales en la modificación de paradigmas geopolíticos establecidos desde la Guerra Fría.
Reynoso, quien transitó de la asesoría legal y diplomática a la creación artística, utiliza este formato para detallar aspectos del proceso de deshielo que no siempre son visibles en los reportes oficiales o análisis académicos. La colaboración con el director Doug Hughes busca garantizar que la narrativa mantenga el rigor de los hechos históricos mientras se adapta a las exigencias del lenguaje teatral contemporáneo.
Con este estreno en Nueva York, se suma una nueva perspectiva cultural al registro histórico de las relaciones interamericanas, recordando los mecanismos diplomáticos que operaron bajo la presidencia de Obama y la secretaría de Estado de Clinton para lograr la reapertura de embajadas y el flujo renovado entre Washington y La Habana.