Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- La Junta de Gobierno del Banco de México decidió reducir la tasa de interés de referencia de 7% a 6.75%, una medida aprobada por mayoría de tres votos contra dos, a pesar de que la inflación general registró un aumento a 4.63% en la primera quincena de marzo.
La votación reflejó una división al interior del instituto emisor. Los subgobernadores Jonathan Heath y Galia Borja votaron en contra de la reducción de tasas. Por otro lado, la gobernadora Victoria Rodríguez contó con el respaldo de los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía para concretar el recorte, contrariando las expectativas del sector privado que anticipaban que la tasa se mantendría sin cambios ante las presiones inflacionarias globales derivadas del conflicto en Medio Oriente.
En su comunicado, el Banco de México indicó que consideró necesario continuar con la baja en las tasas debido a los niveles observados en el tipo de cambio, el cual se situó en 17.90 pesos por dólar, así como por la debilidad presentada en la actividad económica. Esta justificación ocurre en un entorno donde la inflación no subyacente alcanzó un nivel de 5.16%.
Respecto a sus proyecciones económicas, Banxico mantuvo prácticamente sin cambios sus pronósticos de inflación. Para el primer trimestre del año, la estimación es de 4.1%, cifra inferior al 4.63% registrado recientemente. Las autoridades monetarias calculan que la inflación bajará a 3.5% al cierre de 2026 y llegará al nivel de convergencia de 3% en el primer trimestre de 2027.
La decisión de bajar la tasa en un contexto de inflación por encima de los objetivos planteados ha generado cuestionamientos sobre la credibilidad de la política monetaria. El propio banco reconoce en su documento los factores que pesaron para la determinación, aunque la medida contrasta con la tendencia alcista de los precios al consumidor reportada en las semanas previas.