Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- En la Ciudad de México, donde los animales son reconocidos como seres sintientes con derecho a una vida libre de maltrato, la violencia hacia ellos persiste desde los hogares y vecindarios. A pesar de contar con un marco legal para protegerlos, su aplicación sigue siendo limitada, situación evidenciada por el asesinato de la perrita Moni en Coyoacán, cuya agresora, Flor N, de 77 años, quedó en libertad.
Jimena Noguera, vocera de Animal Heroes en la capital, explicó que el maltrato no sólo consiste en golpear o encadenar a un perro, sino que también incluye la falta de cuidados básicos como alimentación, agua o refugio. “Es un problema que persiste en la ciudad”, afirmó. Noguera lamentó que, incluso en casos graves, las sanciones sean mínimas o inexistentes: “Sabemos de múltiples casos donde no hubo castigo por temas de edad, pero también hay muchos otros en los que se pide servicio social o entrega de croquetas como reparación del daño. Es un chiste”.
Por su parte, Arturo ‘El Comandante’ Hernández, activista y fundador de Los Supercívicos, indicó que el maltrato animal es una de las principales causas de conflicto entre vecinos. “Muchos reportes tienen que ver con mascotas en condiciones de abandono. Perros que viven en balcones, aullando todo el tiempo. Es muy recurrente. Hemos intervenido y rescatado animales en situaciones de abuso”, señaló. José Arturo Martínez, de la Red de Profesionales en Administración de Condominios, agregó que en temas relacionados con mascotas “hemos visto casos que terminan en agresiones físicas, daños materiales e incluso la muerte”.
En este contexto, integrantes del Refugio Franciscano anunciaron que marcharán de manera pacífica el próximo domingo para denunciar que han pasado tres meses de la intervención del Gobierno de la Ciudad de México en el albergue de Cuajimalpa de Morelos. Durante dicha intervención, realizada el 7 de enero de 2026, las autoridades sacaron a más de mil perros y gatos del lugar.
Los integrantes del refugio enviaron una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum, la mandataria capitalina Clara Brugada y el secretario de Gobierno local César Cravioto. En el documento expusieron seis puntos, destacando la devolución de los seres sintientes, el pago de una indemnización por los daños y un traslado a otro albergue en Texcoco. Solicitaron que los animales “ya no deben estar desplazados a más lugares por su seguridad” y pidieron que no se entreguen en adopción, pues están bajo la tutela legal y legítima del Refugio Franciscano.
Como parte de la reparación integral de los daños, exigieron que el Gobierno de la Ciudad de México pague la habilitación del predio de Texcoco, propiedad del Refugio 3 mediante donación. La institución señaló a las autoridades capitalinas de cumplir con las obligaciones de informar sobre la identificación, estado de salud y número real de fallecimientos de los animales. En la misiva afirmaron que las autoridades son responsables de “cientos de muertes, lesiones, traumas prolongados y maltrato al que han sometido a los seres sintientes del Refugio Franciscano”.
Ante la gravedad de los hechos, Jimena Noguera concluyó: “Todos los días recibimos nuevos casos de maltrato, principalmente contra perros y gatos. Sabemos que denunciar puede ser un proceso lento, pero es necesario hacerlo”.