abril 10, 2026
El presidente llama "estrecho de Trump" al estrecho de Ormuz

EFE/EPA/SHAWN THEW / POOL

Beirut, 10 de abril de 2026.- La frágil tregua establecida entre Estados Unidos e Irán se tambalea tras una ofensiva aérea israelí en Líbano que ha dejado más de 300 víctimas mortales, la mayoría civiles, según actualizó el Ministerio de Salud libanés. Los bombardeos, descritos por UNICEF como una “devastación masiva” con un nivel de violencia “intolerable” contra la población civil, ocurrieron menos de 48 horas después de la entrada en vigor del alto el fuego.

La contradicción sobre el alcance del cese al fuego es central en la crisis: mientras el mediador, Pakistán, afirmó que el acuerdo cubría “en todas partes, incluido Líbano”, Estados Unidos e Israel argumentaron lo contrario. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que los bombardeos continuarán “con fuerza” y “donde sea necesario” para “restablecer la seguridad de los habitantes del norte” de Israel, asegurando haber golpeado aproximadamente 100 centros de mando de Hezbolá. Por su parte, el premier británico, Keir Starmer, calificó de “inaceptable” la continuación de los ataques.

Ante esta escalada, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió que las conversaciones de paz previstas con EE.UU. en Islamabad serían “sin sentido” si Líbano sigue bajo ataque. Irán amenazó con no acudir a las negociaciones del 11 de abril si Israel no detiene sus operaciones en las próximas horas y revirtió su decisión de reabrir completamente el Estrecho de Hormuz. En un documento de 10 puntos para negociar una paz duradera, Teherán exige un “control” garantizado sobre el estrecho, lo que podría implicar cobrar un peaje, una medida que expertos en derecho internacional señalan que carece de base legal.

El presidente Donald Trump respondió mediante Truth Social, acusando a Irán de hacer un “muy mal trabajo” al permitir el flujo de petróleo y advirtiendo: “Más vale que no lo estén haciendo y, si lo están, ¡más vale que se detengan ahora!”. Trump afirmó que el flujo se restablecerá “muy pronto, con o sin la ayuda de Irán” y reiteró que “debido a mí, Irán nunca tendrá un arma nuclear”. El embajador iraní ante la ONU calificó estas declaraciones como “profundamente irresponsables” y “alarmantes”.

Mientras tanto, Estados Unidos acogerá la próxima semana en Washington una reunión entre Israel y Líbano para discutir un alto el fuego y el desarme de Hezbolá, aunque Líbano exige un cese al fuego antes de cualquier inicio de negociaciones y Hezbolá rechazó cualquier diálogo directo, pidiendo la retirada israelí del sur del país. Hezbolá reanudó los ataques disparando 30 proyectiles al norte de Israel. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, reveló que su país estuvo a punto de responder a los bombardeos, pero fue persuadido por Pakistán de no hacerlo, denunciando que no se puede pedir un alto el fuego y aceptar términos que incluyen a Líbano para que luego un aliado inicie una “masacre”.

En el ámbito económico, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió que los bancos centrales “deben estar preparados” para subir los tipos de interés si el conflicto deriva en presiones inflacionarias, anunciando que el organismo rebajará su previsión de crecimiento global. Paralelamente, surgieron reportes sobre una reunión entre funcionarios del Pentágono y representantes del Vaticano donde un alto funcionario estadounidense habría dicho que “Estados Unidos tiene el poder militar para hacer lo que quiera… la Iglesia debería estar de su lado”; el Pentágono negó esa versión, calificándola de “exagerada y distorsionada”, mientras el papa León XIV criticó las amenazas de destruir países como “inaceptables”.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *