San Diego, 10 de abril de 2026.- La cápsula Orión de la misión Artemis II tiene previsto su reingreso a la atmósfera terrestre este 10 de abril, con un amerizaje programado para las 5:07 p.m. PDT (8:07 p.m. EST) en el Océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, California. Un barco de asalto anfibio de la Marina de los EE.UU. se encuentra a la espera para la recuperación de la nave y su tripulación.
El descenso está estimado para durar 13 minutos, durante los cuales el exterior de la nave alcanzará temperaturas superiores a 2,700 grados Celsius debido a la fricción con la atmósfera. La cápsula reingresará a velocidades de hasta 25,000 millas por hora (más de 40,200 kilómetros por hora), desacelerando a una tasa de hasta cuatro veces la fuerza de gravedad, lo que hará que los astronautas sientan que su peso se multiplica por cuatro.
La tripulación está compuesta por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen. Sobre la experiencia, Glover declaró: “Riding a fireball through the atmosphere is profound”. El ingeniero español Carlos García-Galán, responsable del programa Moon Base de la NASA, señaló que estas condiciones implican “las temperaturas extremadamente altas generadas por la fricción con la atmósfera al entrar a la Tierra”, añadiendo que “esa velocidad sólo la podemos conseguir si vamos hacia la Luna”.
Previamente al impacto con la atmósfera, el escudo térmico se separará del Módulo de Servicio Europeo unos 40 a 42 minutos antes de la caída, ocurriendo este evento a unos 120 kilómetros sobre la superficie terrestre. Una docena de propulsores asegurarán que la cápsula esté correctamente orientada. El Módulo de Servicio Europeo, construido por empresas europeas, proporcionó aire, agua, control climático y propulsión para el viaje.
La misión, que fue la primera tripulada en alcanzar la órbita lunar desde 1972, duró diez días y orbitó la Luna sin alunizar; su lanzamiento se ejecutó el 1 de abril en Florida. El área de amerizaje estimada es de 2,000 millas náuticas (3,704 kilómetros) en el Pacífico. Este regreso ocurre tras los daños graves que sufrió el escudo térmico en el vuelo de prueba no tripulado Artemis 1 en 2022, situación que llevó a la NASA a alterar el ángulo de entrada de la nave.
Ante los riesgos, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, comentó que “no estaré tranquilo hasta que los cuatro tripulantes vuelvan con sus familias”, admitiendo estar “pensando en los sistemas de protección térmica”. Por su parte, Rick Henfling, director de Vuelo para el Regreso de Artemis, confesó: “Seré honesto y diré que en realidad he estado pensando en la reentrada desde el 3 de abril de 2023, cuando nos asignaron esta misión”, y concluyó: “Puede sonar gracioso, pero también es literal: tenemos que regresar”.