Tapachula, 14 de abril de 2026.- Cientos de migrantes de origen haitiano convocaron una caravana masiva que partirá de Chiapas el lunes 20 de abril, con el objetivo de avanzar hacia el centro y norte del país. La convocatoria fue difundida a través de redes sociales y grupos de mensajería, en un contexto donde la población migrante flotante en Tapachula se estima en al menos 75,000 personas, muchas de ellas provenientes de Haití.
Los participantes de la nueva marcha buscan llegar a ciudades como Monterrey, Guadalajara, Puebla o la Ciudad de México, pues aseguran contar en esos lugares con redes de apoyo y mayores oportunidades laborales. Este anuncio se produce una semana después de que el Instituto Nacional de Migración (INM) disolviera la caravana ‘Génesis 2026’, la cual logró avanzar durante 12 días por la costa chiapaneca antes de ser interceptada en el municipio de Tonalá.
La decisión de movilizarse responde a la saturación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), situación que ha dejado a miles de extranjeros en un limbo jurídico que les impide acceder a un empleo formal. Entre octubre de 2024 y junio de 2025, la COMAR recibió 142,145 solicitudes de protección internacional, pero solo otorgó 5,191 tarjetas por razones humanitarias, lo que representa el 3% de los casos. Cabe destacar que Haití encabezó las solicitudes de asilo en México en 2023 con más de 44,000 peticiones.
Ante la falta de respuestas, los migrantes han denunciado un entorno de violencia en la región fronteriza. “Hubo noches que escuchamos disparos, no sabíamos qué pasaba, nos escondimos en la casa”, señaló François Benson. Por su parte, Lameri Deshara expresó: “Llevaba un año yendo a la Comar pero no me daban respuesta. Dejé de firmar en septiembre”. Agregó que “aquí vivimos en constante estrés, vamos y vamos a Comar y no nos dicen nada. Ya no podemos esperar más”.
Activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos señalaron que la estrategia de contención migratoria en el sur del país ha generado un escenario de desgaste físico y emocional entre los solicitantes de asilo, lo que ha llevado a muchos a optar por rutas irregulares o a sumarse a caravanas como la anunciada. “Nosotros estamos pasando hambre aquí en Chiapas, (vamos) para Monterrey, allá uno se busca un buen trabajo, (mejor calidad de) vida para mantener a su familia, para regularizar su proceso”, indicó el migrante identificado como Julise.