Madrid, 31 de mayo de 2026.- La generalización de la inteligencia artificial (IA) obligará a revisar los métodos de evaluación académica, advirtió Leonardo Lomelí, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Durante su participación en una Tribuna EFE-Casa América dirigida por Jorge Fuentelsaz, subdirector de Internacional de la Agencia EFE, el economista y doctor en Historia señaló que es necesario educar en el uso docente de esta tecnología en lugar de resistirse a su implementación.
“Quizá habrá que volver a las evaluaciones orales o evaluar la capacidad de los estudiantes para, a partir del uso de la IA, elaborar informes”, declaró Lomelí al ser cuestionado sobre el impacto de estas herramientas en las universidades. El funcionario enfatizó que “se trata de vivir y aprender a utilizar la IA. Es una realidad con la que ya tenemos que convivir”.
En la UNAM ya se trabaja para normalizar el uso de la inteligencia artificial entre docentes y estudiantes mediante la creación de un consejo. Este organismo tiene la meta de homologar las políticas institucionales y proponer alineamientos sobre su aplicación en la docencia, así como definir las inversiones en IA dentro de la universidad. Otro punto central será analizar los impactos de la tecnología en el mercado laboral y formar a los propios profesores en su manejo.
Lomelí destacó que lo importante es “educar a los estudiantes para usarla como una herramienta, para que entiendan que no suple el esfuerzo personal, pero lo refuerza”. Estas declaraciones se producen meses antes de la celebración en Madrid, en noviembre próximo, de la Cumbre Iberoamericana, donde los anfitriones esperan que surjan iniciativas tangibles sobre IA y digitalización que contribuyan a establecer estándares internacionales beneficiosos.
Además del tema tecnológico, el rector se refirió al impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes, al hilo del reciente tiroteo en Teotihuacán. Señaló que muchos estudiantes mantienen una relación y dependencia más estrecha que nunca con estas plataformas, factor agravado por los confinamientos durante la pandemia de COVID-19. “Antes de la COVID ya identificamos un aumento de indicadores de salud mental a través de los exámenes médicos a los que se somete el alumnado de la UNAM”, recordó.
La universidad cuenta con una estrategia propia de salud mental que fue reforzada tras el asesinato de uno de sus alumnos en 2025 a manos de un joven de 19 años inspirado en contenidos de redes sociales. Para Lomelí, identificar a quienes presentan problemas y darles seguimiento “es un tema de salud pública”.