Por Redacción
Ciudad de Mexico, 22 de agosto de 2026.- Miles de ciudadanos y opositores rusos mostraron su apoyo este verano a Yábloko cuando el Kremlin autorizó inicialmente su participación en las elecciones legislativas del 18 al 20 de septiembre. La formación llegó a quedar segunda en las encuestas oficiales y se consolidó como la única que reclama poner fin a la guerra contra Ucrania. Sin embargo, esta adhesión masiva obligó al Kremlin a dar marcha atrás en su decisión y Yábloko fue vetado en los comicios por el Tribunal Supremo.
Nikolái Rybakov, presidente de Yábloko desde San Petersburgo, afirmó que su objetivo principal no es obtener escaños. “Nuestro objetivo no es ser una facción de la Duma Estatal, el objetivo es la paz”, declaró Rybakov. El líder de 47 años, en cuyo despacho cuelga un cuadro con la inscripción ‘Gente, no os matéis unos a otros’, explicó que en Rusia “todas las decisiones las toma una sola persona”.
Según Rybakov, la estrategia era demostrar fuerza social para influir en el mandatario. “Putin presta mucha atención a la opinión pública. Si gracias a esta campaña electoral un millón de personas se muestra abiertamente a favor del cambio, entonces se verá obligado a llevarlo a cabo”, señaló. Añadió que buscan hacerle ver cuántos rusos quieren la paz y cambios para mejor, “de este modo, obligarle a cambiar su política”.
A pesar del veto, Rybakov insistió en que no deben perder la esperanza. “Las autoridades esperan que el veto de Yábloko les arrebate su esperanza en el cambio y su fe en que pueden expresar sus opiniones abiertamente. Nuestra meta es la contraria: que no pierdan la fe en sí mismos”, dijo. No obstante, reconoció que al partido le queda un último recurso en el Tribunal Supremo y el Constitucional, aunque las perspectivas “no son halagüeñas”.
El líder partidista reveló que anunciarán un “plan b” únicamente “cuando las autoridades no puedan impedir que lo implementemos”. Por ahora, pidió a la gente que siga publicando sus mensajes y vídeos, pero descartó convocar manifestaciones. “No, eso definitivamente no sucederá porque es peligroso para la gente”, afirmó, recordando que en Rusia están prohibidas las protestas.
Rybakov denunció que la represión ya está en marcha contra quienes apoyaron al partido legalmente. “La policía está yendo a las casas de quienes vinieron a nuestro juicio. Les están intimidando, acosando, por venir a una audiencia pública del Supremo”, detalló. A pesar de las dificultades, concluyó: “Hemos demostrado al mundo cuánta gente en Rusia quiere la paz, cuánta no está de acuerdo con las acciones del Gobierno, cuánta no está de acuerdo con lo que está sucediendo”.