Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- Irán lanzó un masivo ataque con misiles contra Tel Aviv este miércoles, causando al menos dos muertos en el distrito de Ramat Gan y elevando a 14 el total de fallecidos en Israel durante la escalada bélica, según reportó el servicio de emergencias MDA. La ofensiva iraní, que según la Guardia Revolucionaria (IRGC) alcanzó “más de 100 objetivos militares y de seguridad”, se produce tras la muerte del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, atribuida por Teherán a un bombardeo israelí.
La tensión se extiende al estratégico estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos confirmó un ataque contra posiciones iraníes el martes, generando incertidumbre sobre el tránsito de crudo por esta vía que transporta el 20% del suministro mundial. Mientras fuentes occidentales afirman que Irán cerró temporalmente el estrecho desde el 15 de marzo, autoridades iraníes aseguran que Ormuz “no está ni ha estado en ningún momento cerrado de forma oficial”, aunque reconocen un criterio selectivo para el paso de buques.
El impacto en los mercados energéticos ya es tangible: el precio del petróleo Brent alcanzó los 103.89 dólares por barril, un incremento del 43%, mientras en México el diésel registró un aumento de 1.58 pesos por litro, llegando a 27.95 pesos, lo que obligó al gobierno a implementar un estímulo fiscal de 2.59 pesos para amortiguar el impacto. La Agencia Internacional de Energía reporta que aproximadamente 350 petroleros permanecen inmovilizados, con solo 80 logrando cruzar el estrecho.
El presidente estadounidense Donald Trump criticó duramente a los aliados de la OTAN, calificando su respuesta como “débil” frente a la crisis. “Europa mira para otro lado mientras Irán amenaza la seguridad global”, declaró Trump desde la Casa Blanca. La Unión Europea y países como Francia, Alemania y Reino Unido mantienen consultas urgentes para coordinar una respuesta diplomática.
La situación en instalaciones nucleares iraníes también genera alerta. Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), expresó “preocupación” por reportes de impactos cerca de la central nuclear de Bushehr, aunque Irán niega daños en sus instalaciones atómicas. La escalada marca uno de los momentos más críticos en la región desde que comenzó la crisis, con temores de una confrontación directa entre potencias.
Analistas advierten que la combinación de acciones militares y la presión sobre rutas energéticas vitales podría desencadenar una crisis económica global si la situación se prolonga. La comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que Israel responda al ataque con misiles, lo que profundizaría el conflicto en una región ya tensionada por años de hostilidades indirectas.