Ciudad De México, 24 de junio de 2026.- Activistas de Greenpeace México realizaron una protesta pacífica en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en la víspera del tercer encuentro de la selección nacional en el Mundial y del partido que enfrentará a la República Checa y México en la capital del país.
Los manifestantes se desplegaron debajo del balón gigante ubicado en la rotonda central de la terminal aérea y se colocaron bajo la estructura simulando llamas para representar el impacto del calor extremo. Durante la acción, exhibieron pancartas con los lemas ‘El juego tiene tiempo extra, el planeta no’ y ‘Si cambia el clima, cambia el juego’.
La organización aprovechó el flujo constante de viajeros nacionales e internacionales para exigir al Gobierno de México la implementación de políticas climáticas contundentes. Las demandas se enfocan en la protección de la Selva Maya y en una transición energética justa que prescinda del petróleo y prohíba el fracking.
Ornela Garelli, directora de campañas de Greenpeace México, indicó que la movilización busca impactar en la conversación global del Mundial de Futbol 2026. La acción tiene como objetivo concienciar a las autoridades y a la población sobre una emergencia ambiental que ya se manifiesta mediante sequías prolongadas, incendios forestales e inundaciones.
Según lo señalado por la organización, las alteraciones en el termómetro comenzaron a condicionar la logística del deporte profesional a nivel internacional, obligando a modificar horarios de los encuentros e introducir pausas de hidratación obligatorias para resguardar la integridad física de futbolistas y aficionados. El Mundial de 2026 destaca por ser el primer torneo en la historia de la FIFA donde se aplican estas pausas en la totalidad de los compromisos programados, un ajuste justificado con el incremento de las temperaturas y los fenómenos meteorológicos extremos, aunque críticos consideran que se trata de una estrategia publicitaria.
Greenpeace reiteró la alta vulnerabilidad geográfica del territorio mexicano ante el calentamiento global y urgió a la ciudadanía a sumarse a sus campañas para reducir emisiones. La organización advirtió que la ventana de oportunidad se está cerrando y el planeta no tiene tiempo extra. Las autoridades aeroportuarias de México no reportaron ninguna afectación para los usuarios durante la protesta.