Por Redacción
Washington D.C., 23 de julio de 2026.- La Casa Blanca evitó confirmar este jueves la existencia de conversaciones entre Donald Trump y Gianni Infantino sobre un supuesto interés del mandatario estadounidense en impulsar al directivo deportivo como candidato a secretario general de la ONU.
Ante los cuestionamientos, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró en rueda de prensa: “No sé si él y el presidente han hablado de eso. No he estado presente en todas sus conversaciones. Sé que hablan con frecuencia y que el presidente siente un gran respeto por Gianni y por lo que ha hecho con la FIFA”.
Las declaraciones surgen después de que el diario New York Post publicó el martes información según la cual Trump estaría promoviendo a Infantino para el puesto. Según fuentes del rotativo citadas en la investigación, Trump considera que Infantino, de 56 años, goza de prestigio internacional y tiene capacidad para unir a distintos sectores.
Leavitt aprovechó el espacio para destacar el “éxito rotundo” que ha supuesto el Mundial de Fútbol para EE.UU. “No solo resultó enormemente beneficiosa para nuestras empresas y economías locales en todo el país, sino que creo que demostró que Estados Unidos es el mejor país del mundo y el presidente está agradecido con Gianni por todos los esfuerzos que tuvo que realizar para hacer realidad ese sueño aquí”, subrayó la funcionaria.
El próximo secretario general de la ONU será elegido este año para suceder al portugués António Guterres, cuyo mandato termina a finales de diciembre. Para acceder al cargo, el candidato deberá contar primero con la recomendación del Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos tiene poder de veto, antes de ser confirmado por la Asamblea General.
Durante sus dos periodos en la Casa Blanca, Trump ha mantenido una relación tensa con Naciones Unidas y ha cuestionado el papel de los organismos multilaterales. En su primer mandato, retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima, anunció su salida de la Organización Mundial de la Salud y abandonó el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.