marzo 25, 2026
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Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado aprobaron este martes 24 de marzo el dictamen de la reforma electoral conocida como Plan B, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con una votación de 24 a favor y 11 en contra. El respaldo provino exclusivamente de senadores de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), mientras que los legisladores del Partido del Trabajo (PT) no asistieron a la sesión, manteniendo su discrepancia respecto a la fecha propuesta para la revocación de mandato.

El dictamen fue turnado a la mesa directiva para su primera lectura y está programado para ser discutido y votado en el pleno del Senado durante la sesión de este miércoles. Para su aprobación constitucional se requieren 86 votos de los 128 integrantes de la cámara, una mayoría calificada que el bloque oficialista no alcanza sin el apoyo de los nueve senadores del PT, cuya postura definitiva sigue siendo incierta pese a los mensajes de unidad difundidos por la coordinación de Morena.

La reforma contempla la incorporación de la revocación de mandato presidencial, la cual podría solicitarse entre el segundo y tercer año de gobierno y celebrarse en el tercero o cuarto, además de establecer límites al número de regidurías municipales y ajustar los ingresos de los funcionarios electorales para que no superen los de la presidenta de la República. También se incluyen disposiciones sobre austeridad republicana que afectan los presupuestos de los congresos estatales.

Durante el debate en comisiones, senadores de la oposición criticaron la iniciativa. La senadora del PRI, Carolina Viggiano, argumentó que permitir que la persona sujeta a revocación promueva el voto a su favor convierte el proceso en un acto de propaganda gubernamental. Por su parte, legisladores del PAN y Movimiento Ciudadano cuestionaron que los artículos transitorios obliguen a los congresos locales a ajustar sus presupuestos, lo que consideran una violación a la autonomía de los estados.

La discrepancia con el PT se centra en la posibilidad de que la consulta de revocación de mandato se realice en 2027, coincidiendo con las elecciones intermedias, escenario que el partido aliado considera que otorgaría una ventaja electoral a la presidenta en turno. Aunque el coordinador de Morena, Ignacio Mier, afirmó que el PT es un aliado incondicional y mostró fotografías de reuniones con sus líderes, los senadores petistas se ausentaron de la votación en comisiones, dejando abierta la posibilidad de negociar o votar en contra durante la sesión del pleno.

Paralelamente al debate legislativo, surgió una controversia dentro del Instituto Nacional Electoral (INE). La consejera presidenta, Guadalupe Taddei, envió un documento al Senado señalando dificultades técnicas y operativas para implementar la reforma en los tiempos propuestos. Sin embargo, siete de los 11 consejeros del organismo, incluyendo a Dania Ravel, Claudia Zavala, Jaime Rivera, Rita Bell López, Arturo Castillo, Carla Humphrey y Martín Faz, emitieron un comunicado deslindándose de dicho documento, asegurando que no fue consensuado ni representa la postura institucional del INE.

Con el dictamen ya en la mesa directiva, la atención política se concentra en la sesión de este miércoles, donde se definirá si el oficialismo logra sumar los votos necesarios del PT o si la reforma electoral enfrenta un bloqueo en el pleno senatorial que obligue a renegociar sus contenidos o buscar apoyos en otras fuerzas políticas.

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