Archivo. EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH
Teherán, 28 de marzo de 2026.- El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) reportó haber atacado más de 10 mil objetivos militares en Irán desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, causando daños o la destrucción de más de dos tercios de las instalaciones dedicadas a la producción de misiles, drones y armamento naval, mientras circulaban informes no confirmados sobre la muerte del comandante de la Armada iraní, Alireza Tangsiri.
El almirante Brad Cooper, jefe del Centcom, declaró que las fuerzas estadounidenses han ejecutado una campaña extensa contra la capacidad bélica iraní. Según sus palabras, los bombardeos han impactado significativamente la infraestructura de producción de armas del país, afectando específicamente a los sectores de misiles, drones y equipamiento naval.
De manera paralela a los reportes oficiales estadounidenses, medios israelíes como Haaretz, Times of Israel y The Jerusalem Post difundieron información citando a un funcionario israelí anónimo, quien aseguró que Alireza Tangsiri, comandante de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, habría fallecido durante un ataque en la ciudad portuaria de Bandar Abás.
Las fuentes periodísticas mencionaron que Tangsiri era responsable del cierre del tránsito internacional por el estrecho de Ormuz, una vía crítica por donde pasa el 20% del suministro mundial de petróleo y que Irán mantiene bloqueada para sus enemigos desde el comienzo de las hostilidades. La última publicación conocida del comandante en la red social X data del martes anterior al reporte, donde exigía coordinación con la autoridad marítima iraní para el paso por el estrecho.
Sin embargo, existe una contradicción evidente en la información disponible, ya que ni las Fuerzas de Defensa de Israel ni el gobierno iraní se han pronunciado oficialmente sobre la supuesta muerte del comandante. Asimismo, los reportes no especifican si el ataque en Bandar Abás fue ejecutado por fuerzas israelíes o estadounidenses, dejando en incertidumbre las circunstancias exactas del hecho.
La escalada de violencia, iniciada formalmente el 28 de febrero de 2026, ha dejado hasta el momento un saldo material cuantificado únicamente por la parte estadounidense, sin que se disponga de datos oficiales sobre el estado actual de las fuerzas iraníes tras los ataques reportados por el Centcom, ni esfuerzos confirmados para reabrir la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz.