La Marquesa, 10 de julio de 2026.- Los cuerpos de Guillermo Hidalgo y Zafar Padamsee Mawani fueron encontrados en una fosa común en el Parque Nacional La Marquesa, en el Estado de México. Los restos fueron descubiertos el 19 de junio enterrados detrás de una cabaña, junto a otros dos cadáveres.
La pareja había desaparecido el 20 de mayo. Familiares y amigos presentaron la denuncia por desaparición el 22 de mayo. Un día después, el 23 de mayo, los secuestradores de Hidalgo encendieron su celular para intentar realizar una compra en línea en Mercado Libre.
La asistente de Guillermo en Estados Unidos recibió una alerta bancaria y activó la función de rastreo del dispositivo. Los datos de ubicación indicaron que el teléfono se encontraba en las cabañas donde posteriormente se hallaron muertas a las víctimas. Esta información fue compartida con las autoridades 27 días antes de que se descubrieran los cuerpos.
Hasta el momento, siete personas han sido arrestadas por su presunta participación en la desaparición y asesinato de la pareja estadounidense. Sin embargo, amigos de las víctimas cuestionan la actuación de los funcionarios durante la búsqueda.
Silvia, amiga de Hidalgo, declaró: “They told Marcia they went to the place and didn’t find anything, but they lied to us” (“Le dijeron a Marcia que fueron al lugar y no encontraron nada, pero nos mintieron”).
En relación con la investigación, Silvia añadió: “Through contacts we have in the prosecutor’s office, we know that one of the officials in charge of the case failed to carry out the necessary procedures to coordinate a joint operation with prosecutors in the State of Mexico, since the area fell under that jurisdiction. They had to work together to investigate the location. They didn’t want to do it — that’s how we feel. They had all the information they needed to rescue them alive, but they did nothing” (“A través de contactos que tenemos en la fiscalía, sabemos que uno de los funcionarios a cargo del caso no llevó a cabo los procedimientos necesarios para coordinar una operación conjunta con los fiscales del Estado de México, ya que el área caía bajo esa jurisdicción. Tenían que trabajar juntos para investigar la ubicación. No quisieron hacerlo; así es como lo sentimos. Tenían toda la información que necesitaban para rescatarlos con vida, pero no hicieron nada”).