Jerusalén, 19 mar (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insistió este jueves en una comparecencia con la prensa extranjera en su oficina en Jerusalén que él "no arrastró" al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la guerra con Irán y aseveró: "¿Alguien se cree que le puedo decir a Trump qué hacer?".EFE/EPA/RONEN ZVULUN / POOL
Por Redacción
Jerusalén, 20 de marzo de 2026.- La escalada de hostilidades militares y económicas entre Estados Unidos, Israel e Irán ha dejado un saldo preliminar de 19 víctimas reportadas, de las cuales 15 ocurrieron en territorio israelí y cuatro en Cisjordania, en medio de una ofensiva que incluye el ataque a siete mil objetivos en suelo iraní por parte de fuerzas estadounidenses. El Primer Ministro Benjamín Netanyahu y el Presidente Donald Trump encabezan la respuesta occidental, mientras Teherán confirma bajas en su cúpula de inteligencia y denuncia agresiones contra periodistas.
El costo financiero del conflicto se ha disparado en sus primeros seis días, alcanzando los 11,300 millones de dólares, cifra que precede a una solicitud formal de financiamiento por 200 mil millones de dólares para sostener la guerra. El impacto económico inmediato se refleja en los mercados energéticos y en el bolsillo de los consumidores estadounidenses, donde el precio de la gasolina subió a 3.88 dólares por galón, mientras los mercados financieros asiáticos registran caídas ante la incertidumbre por la afectación a infraestructuras críticas como los campos gasíferos de South Pars y Ras Laffan.
Entre las contradicciones que rodean el desarrollo de las operaciones, destacan las versiones encontradas sobre la coordinación del ataque a las instalaciones energéticas iraníes; mientras algunas fuentes indican que Netanyahu afirmó que Israel actuó solo y que Trump solicitó suspender futuros ataques, reportes de The Wall Street Journal sugieren que el mandatario estadounidense conocía el plan y lo respaldó. Por su parte, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, y el capitán Tim Hawkins, portavoz del CENTCOM, han confirmado aspectos operativos, incluyendo la investigación de un impacto sufrido por un avión F-35 durante una misión sobre Irán, aunque sin detallar la autoría del ataque ni la ubicación exacta del aterrizaje de emergencia en una base de Medio Oriente.
La confusión se extiende al estado del líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, cuya situación es objeto de especulaciones no confirmadas. Netanyahu ha cuestionado su paradero mencionando rumores sobre su muerte, huida o heridas graves, declaraciones que contrastan con la falta de confirmación oficial forense o independiente. Simultáneamente, medios estatales iraníes y la Agencia Mizan del Poder Judicial han reportado la muerte del ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib, en el contexto de las hostilidades.
La cadena RT denunció un incidente envolvendo a su corresponsal Steve Sweeney y al camarógrafo Ali Rida en Líbano, aunque no se ha emitido una postura oficial del gobierno de Israel sobre este hecho específico. En el ámbito humanitario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó preocupación por el riesgo de una crisis radiológica en caso de que se vean afectadas instalaciones nucleares, aunque hasta el momento no existe evidencia pública de un ataque directo a este tipo de infraestructura.
El escenario político interno en ambos bandos muestra tensiones adicionales, con reportes de ejecuciones en Irán vinculadas a protestas internas y la renuncia de funcionarios estadounidenses en señal de protesta por la guerra. Mientras las diplomacias intentan navegar entre las versiones contradictorias, la realidad en el terreno marca un incremento sostenido en la violencia y los costos asociados a esta nueva fase del conflicto en Oriente Medio.