Buenos Aires, 09 de julio de 2026.- Fernanda Méndez, de 59 años y originaria de Buenos Aires, ejerce como presidenta de Médicos Sin Fronteras (MSF) para América Latina desde las oficinas de la organización en Argentina. Con más de dos décadas de trayectoria médico-humanitaria, Méndez ha desarrollado su labor en países como República Democrática del Congo, Angola, Uganda, Sierra Leona, Guinea Conakry, Guinea-Bisáu, Colombia, Venezuela y Bolivia.
Su experiencia en terreno incluye su llegada a la República Democrática del Congo en marzo de 2002, donde el equipo de MSF distribuyó Plumpy’Nut, un alimento terapéutico contra la malnutrición, en la provincia de Katanga. Posteriormente, trabajó en un puesto de MSF en Chicomba, Angola, junto a Angelina, una enfermera angoleña que había integrado la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), movimiento rebelde enfrentado al Movimiento Popular de Liberación de Angola durante la guerra civil que afectó al país entre 1975 y 2002.
Respecto a esa colaboración, Méndez señaló: “Ella me enseñó cómo era la vida de una mujer en ese contexto de posguerra”. La presidenta de MSF para la región enfatizó el rol central de las mujeres en estas crisis: “Son las que ponen el cuerpo para parir, son las que ponen el cuerpo para criar y para la lactancia”.
Al describir la intensidad de su trabajo obstétrico en zonas de conflicto, Méndez comentó que en ocasiones las pacientes “paren y se van a su casa así”. Sobre el impacto emocional de atender partos en condiciones extremas, afirmó: “No te voy a decir que lloro, pero hay partos que digo: uff, esto es muy fuerte. Es fuerte para la mujer que está pariendo y para quienes la acompañan”.
Para la humanitaria, el abordaje del sufrimiento va más allá de lo clínico. “El dolor no se calma solo con analgesia, se calma escuchando”, sostuvo Méndez al reflexionar sobre su enfoque durante estos años de servicio.