Lima, 08 de junio de 2026.- La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, que enfrenta a la derechista Keiko Fujimori y al izquierdista Roberto Sánchez, concluyó este lunes tras diez horas de sufragio con ambos candidatos en un empate técnico. Alrededor de 10 mil recintos de votación cerraron sus puertas a las 17:00 h local, en una jornada que se desarrolló sin incidentes de importancia y alejada de los grandes retrasos vividos en la primera vuelta.
Según el boca de urna realizado por Datum Internacional, Keiko Fujimori obtiene el 50.53% de los votos, frente al 49.47% de Roberto Sánchez. El heredero político del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022) se habría impuesto en quince regiones, mientras que Fujimori lo habría hecho en diez. En Lima, la candidata fujimorista alcanza preliminarmente el 62.19% de las preferencias, contra el 37.81% de Sánchez.
La distribución geográfica del voto muestra contrastes marcados. En el sur andino, Sánchez logra victorias contundentes en bastiones como Puno, donde obtiene el 82.22%, y Cusco, con el 77.27%. Por su parte, en el norte del país, el fujimorismo muestra su mayor fortaleza en regiones como Tumbes, con el 64.37%, y Lambayeque, con el 62.27%.
Aunque todas las mesas electorales fueron instaladas y la votación fluyó, se registraron algunos incidentes aislados que dieron lugar a la detención de dos personas por supuestamente haber marcado papeletas de votación. También hubo un intento por tomar un local en la sureña región de Puno.
Los dos candidatos votaron a poca distancia entre ellos en el distrito de San Borja, en la capital. Roberto Sánchez acudió a las urnas sin desprenderse del sombrero de Pedro Castillo y declaró ejercer un “voto de conciencia” con la “mayor esperanza para un Perú con cero discriminación y pobreza, y con mucha democracia y justicia”.
Por su parte, Keiko Fujimori, quien aseguró contar con 95,000 delegados para tener al menos uno en cada mesa, hizo un llamado a “cuidar los votos”. Tras emitir su sufragio, la candidata esperará la difusión de los sondeos y resultados en un hotel del distrito de San Borja donde reside, mientras que Sánchez planea trasladarse a la cárcel de Barbadillo, donde está recluido Castillo, antes de ir a la sede de su partido.