Brasilia, 03 de abril de 2026.- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva confirmó que Geraldo Alckmin será nuevamente su candidato a vicepresidente para las elecciones de octubre de 2026. Lula hizo el anuncio durante un encuentro ministerial en Brasilia.
Geraldo Alckmin tiene 73 años y es el actual vicepresidente y ministro de Industria y Comercio. Respecto a esto, Lula señaló: “El compañero Alckmin tendrá que dejar el Ministerio de Industria y Comercio porque se presenta de nuevo como candidato a la vicepresidente de la República”. La próxima campaña electoral ha precipitado la salida de 18 de los 38 ministros del gobierno de Lula.
Por otro lado, el gobernador del estado de Goiás, Ronaldo Caiado, de 73 años, oficializó su candidatura presidencial para las elecciones de octubre de 2026. Caiado se presenta en representación del Partido Social Democrático (PSD) y anunció su candidatura en un acto en São Paulo.
Caiado dijo que su primer acto como presidente sería una ‘amnistía amplia, general e ilimitada’, en referencia al expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una larga condena por urdir un golpe de Estado. El gobernador declaró: “Mi primer acto será precisamente una amnistía amplia, general e ilimitada”. Caiado se presenta como una tercera vía en un panorama polarizado entre Lula y Flávio Bolsonaro.
El candidato de la tercera vía ronda el 4% en los sondeos, mientras Lula y Bolsonaro aparecen empatados por encima del 40%. Ronaldo Caiado gobierna Goiás desde 2018, estado con siete millones de habitantes, y ya se enfrentó a Lula en las presidenciales de 1989, donde quedó décimo.
En materia ambiental, a partir del miércoles 2 de abril de 2026, los bancos en Brasil estarán obligados a revisar una base de datos oficial para verificar si una propiedad solicitante de crédito rural subvencionado ha talado árboles a partir de 2019. La base de datos que usarán los bancos se llama Prodes y es del Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE).
Andre Lima comentó sobre la medida: “Así convertimos a cada gerente de banco que gestiona créditos subsidiados en un inspector de deforestación ilegal”. La norma ataña a créditos subvencionados por unos 53.000 millones de dólares, un tercio del crédito rural brasileño. Casi una quinta parte del crédito subvencionado otorgado fue para operar propiedades deforestadas entre 2020 y 2023.
La nueva norma es parte del arsenal gubernamental para cumplir la promesa del presidente Lula de eliminar completamente la deforestación en 2030. El último balance anual indica que la Amazonia perdió 5.796 kilómetros cuadrados de vegetación nativa, un 11% menos que el año anterior.