Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- Un meteorito de aproximadamente 7 toneladas y 1.8 metros de diámetro cruzó el cielo de Estados Unidos la mañana de este martes, generando una potente explosión sonora y una bola de fuego visible a plena luz del día que alarmó a residentes de varios estados. El objeto ingresó a la atmósfera a unos 80 kilómetros de altura sobre el lago Erie, viajando a unos 72,000 kilómetros por hora, y se fragmentó tras recorrer más de 50 kilómetros cerca de Valley City, Ohio, según datos confirmados por la NASA.
La agencia espacial estadounidense detalló que la energía liberada por el evento fue equivalente a aproximadamente 250 toneladas de TNT. La onda expansiva y el estruendo asociados hicieron que muchos testigos en Ohio y Pensilvania reportaran vibraciones, confundiendo el fenómeno con una explosión o un sismo. El avistamiento principal se registró en estados del noreste como Ohio, Pensilvania, Nueva York, Michigan e Illinois, así como en zonas de Canadá.
Sin embargo, reportes ciudadanos y algunas notas de prensa mencionaron también la percepción de un destello luminoso en el estado de California, lo que genera dudas sobre si se trata del mismo evento visible a gran distancia o de fenómenos diferentes. Las autoridades y científicos iniciaron una búsqueda de posibles fragmentos del meteorito en el condado de Medina, Ohio, aunque al cierre de esta edición no se habían reportado hallazgos significativos ni daños materiales confirmados más allá de la alarma social.
Expertos señalan que eventos de esta magnitud, con objetos de tal masa que son visibles durante el día, no son frecuentes. La NASA monitorea constantemente objetos cercanos a la Tierra, pero meteoritos de este tamaño pueden pasar desapercibidos hasta su ingreso a la atmósfera. El suceso recordó incidentes anteriores, como el meteorito de Cheliábinsk en Rusia en 2013, que también generó una onda de choque masiva.
Mientras las autoridades locales y la NASA continúan recopilando datos y evaluando reportes, el evento ha despertado un renovado interés público en los programas de seguimiento de asteroides y la preparación para posibles impactos de mayor escala. La clarificación sobre los avistamientos en California y la posible recuperación de fragmentos en Ohio serán clave en las próximas horas.