Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- El Senado de la República aprobó en la madrugada del miércoles el dictamen del llamado Plan B de la Reforma Electoral, con 87 votos a favor y 41 en contra. La votación se realizó cerca de la media noche tras negociaciones entre las bancadas de la coalición gobernante integrada por Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre el proceso legislativo y consideró que lo más importante es la reducción de privilegios. En declaraciones públicas, advirtió que los legisladores pueden votar aspectos distintos del paquete de reformas, indicando que se puede votar una cosa y otra no.
El Partido del Trabajo condicionó su apoyo a la eliminación de modificaciones al artículo 35 de la Constitución relacionadas con la revocación de mandato. Alberto Anaya, coordinador parlamentario del PT, señaló que su partido acompañaría en lo general la iniciativa de ley y modificación constitucional, pero se separaron del contenido del dictamen en lo que se refiere a dicho artículo.
Lizzet Sánchez, senadora del PT, explicó que defienden la revocación de mandato como un ejercicio que debe organizarse con responsabilidad, por lo que no debe mezclarse en la misma jornada comicial con partidos políticos. Esta postura llevó a una reserva durante el proceso de votación en el pleno senatorial.
Por parte de la oposición, Alejandro Moreno, presidente del PRI, denunció que Morena presiona a los legisladores de otras bancadas para que voten a favor del dictamen, incluso con cañonazos y otros ofrecimientos para tratar de convencerlos. Estas acusaciones no fueron corroboradas independientemente.
Ignacio Mier, coordinador de Morena en el Senado, defendió el proceso de negociación y afirmó que hicieron todo un trabajo privado para dar resultados en el pleno. Agregó que actuaron cuidando la arquitectura legal del país porque con una visión de Estado, cuidan a la coalición que ha sido y es la coalición gobernante.
El Plan B electoral surge después de que una primera propuesta, conocida como Plan A, no lograra la mayoría calificada en la Cámara de Diputados. Con esta aprobación en el Senado, el dictamen continúa su trámite legislativo según corresponda en el Congreso de la Unión.