Por Redacción
Ciudad De México, 21 de julio de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este martes que es “obvio” que hubo participación de agentes estadounidenses en la detención en 2024 del narcotraficante Ismael ‘El Mayo’ Zambada, quien fue condenado el lunes a cadena perpetua por un juez federal de Nueva York.
En declaraciones a la prensa, la mandataria federal destacó una contradicción entre la versión oficial del gobierno de Estados Unidos y del embajador Ken Salazar, quienes han negado su participación en el operativo, y la posterior exhibición del avión utilizado como parte de un dispositivo del FBI. “Es como obvio (la participación del FBI) ¿Por qué muestran un avión como si fuera en una feria? Como un operativo de ellos, cuando la versión oficial es que ellos no participaron. Es una contradicción”, afirmó Sheinbaum.
Respecto al proceso legal seguido en México, la presidenta pidió a la Fiscalía General de la República (FGR) que revise si el exfiscal Alejandro Gertz Manero tuvo alguna responsabilidad en la extradición de Mauro Alberto, alias ‘El Jando’, identificado posteriormente como el piloto que trasladó a Zambada a Estados Unidos. Sheinbaum recordó que la fiscalía informó que esta persona fue interrogada dentro del marco jurídico y declaró no pertenecer a ningún grupo delictivo, pero añadió que existe la posibilidad de obtener una nueva declaración del implicado en Estados Unidos.
“El tema central, más allá de si se envió a esta persona, que en su momento no se conocía que había sido el piloto de esa aeronave y que después, con la fiscal, ahora se conoció que en efecto era ese piloto”, remarcó la Jefa del Ejecutivo Federal, insistiendo en que no debe perderse de vista la posible intervención del gobierno estadounidense.
Adicionalmente, Sheinbaum solicitó a la FGR determinar si el Estado mexicano debe reclamar parte de los 15 millones de dólares que Estados Unidos planea decomisar al líder del Cartel de Sinaloa. La presidenta también mencionó que la captura de Zambada tuvo “efectos” en Sinaloa y derivó en una oleada de violencia, cuestionando: “¿Qué llevó a generar un conflicto interno en un grupo delincuencial?”.