Tijuana, 27 de marzo de 2026.- El XXV Ayuntamiento de Tijuana, encabezado por Ismael Burgueño Ruiz, suspendió el proyecto de construcción del Panteón Municipal Número 15 en la colonia Santa Fe, luego de las protestas sostenidas por los residentes del área entre el 17 y el 23 de marzo de 2026. La decisión administrativa se produjo después de que los vecinos exigieran la cancelación definitiva de la obra argumentando falta de socialización y consulta previa.
El conflicto se desató cuando habitantes de la zona, incluyendo a Lucy Soto y Silvia Martínez, residente de Cedros 2da sección, irrumpieron en el Palacio Municipal para manifestar su rechazo al proyecto. Los inconformes señalaron como motivos principales la falta de servicios básicos, el colapso vial y la sobrepoblación que ya enfrenta la colonia Santa Fe, ubicada sobre el bulevar Banderas.
A pesar de la suspensión anunciada, las actividades en el predio comenzaron antes de la movilización ciudadana. Según lo reportado, ya se habían realizado inhumaciones en el nuevo panteón desde la mañana del 17 de marzo. Ante el escalamiento del conflicto, el gobierno municipal envió personal para recabar firmas entre la población, pero finalmente optó por detener el proyecto frente a la presión vecinal.
Como parte de las acciones derivadas de las protestas, se interpuso una denuncia contra Virginia Alejandra Vargas González, secretaria de Desarrollo Territorial Urbano. Hasta el momento, la investigación no reporta avances específicos sobre el resultado de dicha denuncia ni detalles sobre los plazos para una posible reubicación de los restos ya inhumados.
El terreno donde se pretendía establecer el Panteón 15 fue adquirido por el municipio en 2004. Con la suspensión del proyecto en Santa Fe, surge la incertidumbre sobre el predio colindante al Panteón 14, sitio mencionado como alternativa para el traslado de cuerpos, aunque no se ha confirmado su disponibilidad ni fecha de habilitación.
La paralización de esta obra deja pendiente la definición de un nuevo procedimiento para la atención de los servicios funerarios en la zona, mientras las autoridades evalúan los siguientes pasos tras el rechazo ciudadano expresado durante la semana previa.